Yi qi, nuevo dinosaurio chino con alas de murciélago

Últimamente algunos hallazgos paleontológicos parecen estar aportando estudios sumamente extraños que parecen contradecir lo establecido científicamente. Dinosaurios nadadores, terópodos herbívoros, y ahora, dinosaurios con membranas alares. Tengamos cuidado en este punto y recordemos que detrás de cada noticia, por muy curiosa que parezca, está el riguroso trabajo llevado a cabo por los paleontólogos.

Dicho esto, vamos a presentarles a este dinosaurio único hasta ahora, y las conclusiones del trabajo de Xing Yu y su equipo del laboratorio de la Academia China de Ciencias, que acaba de ser publicado en la prestigiosa revista Nature.

Unos campesinos chinos descubrieron los restos de un extraño dinosaurio en sedimentos del Jurásico hace unos 160 millones de años. Los fósiles pertenecían a un animal que evolucionó desarrollando unas alas similares a las de los murciélagos, y lo hizo en el mismo momento en que otros dinosaurios estaban yipi_variosdesarrollando las alas de las aves. Este pequeño dinosaurio, que podría pesar tan solo unos 380 gramos, ha sido bautizado adecuadamente como Yi qi (ala extraña), y pertenece al grupo de los scansoriopterígidos, unos reptiles de gran interés por su relación con los terópodos que dieron lugar a las aves. Yi qi, además de tener unas alas como las de los murciélagos, también presentaba plumaje. Este plumaje es similar al del pavo real, y no parece haber sido adecuado para el vuelo, sino para la exhibición. La mecánica del vuelo de este animal residiría en la estructura de su muñeca. Un largo y extraordinario hueso cilíndrico se proyectaría y albergaría las membranas, tal como hacen las ardillas voladoras o los murciélagos de hoy. Es la primera vez que esto se observa en un dinosaurio, y su interpretación morfológica ha producido cierta polémica.

Los autores del estudio parecen aceptar en sus conclusiones que este dinosaurio aleteaba. Cómo podría hacerlo, queda todavía sin poder interpretarse claramente. La parte inferior de este dinosaurio no se ha preservado, y por tanto, para su reconstrucción, ha sido preciso ayudarse de otros dinosaurios scansoriopterígidos. Además, parece que el centro de masa de su reconstrucción no es del todo congruente con el centro de vuelo del animal, pues se encuentra casi en la pelvis y no en los hombros, con lo que podría perder el equilibrio.

Jose Manuel González

2 Comments

  1. Ediciones Sombra

    04/06/2015 at 9:17 am

    Gracias por este interesante artículo.
    En la revista Desde el Sótano hemos compartido este enlace para que nuestros lectores, jugadores del juego de rol Pangea, también puedan disfrutarlo.

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