Una nueva morsa de Japón muestra la diversificación de su familia en el Mioceno

La morsa es el único miembro vivo de la familia Odobenidae, aunque este grupo era mucho más diverso en el pasado. Se conocen, al menos, 20 especies fósiles de morsa y ahora se suma a la lista otro género y especie más: Archaeodobenus akamatsui. Esta criatura habitó las tierras que hoy componen la isla de Hokkaido, al norte de Japón, a finales del Mioceno Tardío (10-9,5 millones de años).

En el estudio “A New Late Miocene Odobenid (Mammalia: Carnivora) from Hokkaido, Japan Suggests Rapid Diversification of Basal Miocene Odobenids”, publicado ayer en PLOS ONE, los investigadores Yoshihiro Tanaka y Naoki Kohno analizan los restos encontrados de Archaeodobenus akamatsui (parte del cráneo, mandíbulas, algunas vértebras y algunos huesos de los apéndices). Aunque el esqueleto parcial hallado comparte características con otra morsa fósil descubierta en 2006 en el mismo área, Pseudotaria muramotoi, la nueva especie presenta rasgos distintos y mantiene otros de odobénidos arcaicos.

Los investigadores estiman que este animal midió tres metros de longitud y pesó entre 390 y 473 kilos. No tenía los característicos colmillos largos de las morsas actuales. Los suyos sólo medían 86,3 milímetros.

Archaeodobenus akamatsui y Pseudotaria muramotoi compartieron época y lugar. La alteración del nivel del mar podría explicar cómo se diversificaron ambas especies, según los autores. Hace unos 12,5-10,5 millones de años, cayó el nivel del mar en el Pacífico Norte occidental , lo que provocó un cambio en el entorno y la consiguiente diferenciación de las especies. Además, este hecho apunta a que las morsas se diversificaron unos cinco millones de años antes de lo que se pensaba.

Estefanía Jiménez Solís

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