Un fósil español demuestra que el vuelo de las aves primitivas era similar al de las actuales

¿Las primeras aves podían volar? ¿Lo hacían de forma similar a las actuales? Poco a poco, la Paleontología va recabando datos y formando una idea más exacta de cómo eran los antepasados de los gorriones, águilas y avestruces actuales. Ahora, un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y del Museo de Historia Natural de los Ángeles (Estados Unidos) describe un ala fósil con detalles inéditos de piel y tejidos blandos. En la pieza se aprecian músculos, tendones y ligamentos subcutáneos que en las aves modernas controlan las principales plumas del ala, permitiendo que las aves vuelen.

La investigación, publicada en Scientific Reports bajo el nombre de “Soft-tissue and dermal arrangement in the wing of an Early Cretaceous bird: Implications for the evolution of avian flight”, detalla la morfología completa del ala de una pequeña ave enantiornita, especie representativa de las primeras etapas de la transición dinosaurios-aves, de una antigüedad de 125 millones de años. Los elementos anatómicos estudiados son prácticamente idénticos a los de las aves actuales.

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Ala del ave enantiornita. Scientific Reports

“El hallazgo refuerza la idea de que las aves primitivas podían volar de manera similar a las aves actuales, mediante un sistema de fibras musculares y tendinosas que mantiene las plumas rígidas frente a la presión del aire, permitiendo movimientos sutiles necesarios para maniobrar”, asegura Jesús Marugán Lobón, coautor y profesor de la UAM. La preservación de este tipo de tejidos es muy infrecuente, por lo que este fósil, procedente del yacimiento de Las Hoyas (que fue un humedal en el Cretácico de Cuenca) supone una gran oportunidad para analizar el vuelo de las aves primitivas.

¿Cómo ocurrió un proceso de fosilización capaz de preservar incluso detalles de tejido blando durante millones de años? En un intento por responder a esta pregunta, investigadores de la UAM y del Instituto de Mineralogía, Física de Materiales y Cosmoquímica de París han simulado los procesos que afectan a cadáveres de peces en condiciones acuáticas controladas. El experimento, publicado en Frontiers in Earth Sciences con el título “Preservation in microbial mats: mineralization by a talc-like phase of a fish embedded in a microbial sarcophagus”, describe por primera vez la participación de un silicato de magnesio en la preservación de tejidos de un vertebrado y su posterior fosilización. “Un proceso de biomineralización análogo explicaría la preservación excepcional de los tejidos de los fósiles de Las Hoyas, como el ala del ave primitiva recientemente descrita”, según Anabel López-Archilla, profesora de la UAM y una de las investigadoras responsables del estudio.

Estefanía Jiménez Solís

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