Un fósil de ballena de 17 millones de años arroja luz sobre la elevación de África oriental

Cada registro fósil cuenta, nos da pistas para recomponer el rompecabezas de la evolución en la Tierra. Ahora, un fósil de ballena encontrado en Kenia permite acotar el inicio de la elevación tectónica de África oriental.

Los científicos llevan décadas dándole vueltas al asunto, ya que el clima se volvió más seco a medida que esa parte del continente se levantaba, lo que contribuyó (durante millones de años) a que los bosques dieran paso a praderas donde los primates comenzaron a caminar erguidos. Y eso es un paso clave en la evolución humana, tal y como explica el paleontólogo Louis L. Jacobs,  de la Universidad Southern Methodist (EE.UU.).

En el estudio “A 17-My-old whale constrains onset of uplift and climate change in east Africa”, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America, los investigadores analizan el fósil, que fue descubierto 740 kilómetros tierra adentro de la costa actual del océano Índico y a 620 metros de altura, en una región desértica de Kenia. La muestra pertenece a la especie Turkana ziphiid, que habitaba en mar abierto hace 17 millones de años. La mayoría de fósiles de ballenas se encuentran en rocas marinas, pero este ejemplar se halló en sedimentos fluviales.

Según un comunicado de la Universidad Southern Methodist, la ballena nadó lejos de la costa, quizás desorientada, hasta un río con un gradiente bajo que oscilaba entre 24 y 37 metros, a lo largo de más de 600 a 900 kilómetros. En aquellos momentos, el este de África estaba al nivel del mar y estaba repleto de selvas y bosques.

Como curiosidad, el fósil fue hallado en 1964 y durante 30 años estuvo perdido en almacenes. El paleontólogo Louis L. Jacobs lo encontró en la Universidad de Harvard y lo devolvió al National Museums of Kenya.

Estefanía Jiménez Solís

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