Entradas

Domingo de documentales: Estampida en el Cretácico

Hace 100 millones de años, en una remota zona de lo que hoy es Queensland, Australia, se produjo la única gran estampida de dinosaurios registrada hasta la fecha. Los científicos trabajan para reconstruir el misterio de qué depredador produjo el pánico. Desde Pangea os animamos a descubrirlo en este documental hecho para Smithsonian Channel, mientras aprendéis algo más del comportamiento de estos gigantes extintos que tanto nos apasionan.

 

Nuevos dinosaurios, nuevo museo, nuevos datos sobre evolución: buena semana para la Paleontología

Esta semana ha sido muy intensa en el campo de la Paleontología: nuevos descubrimientos, especies, inauguraciones… Vamos a hacer un breve repaso de lo acontecido estos días en todo el mundo. Comenzamos en África, regresamos a España (en concreto, a Zaragoza), ponemos luego la atención en Argentina, subimos hasta Estados Unidos, volvemos a España hacia un pequeño pueblo leridano, damos la vuelta al planeta para llegar a Australia y terminamos el recorrido en China.

  • Nace African Origins, un portal sobre las investigaciones arqueo-paleontológicas actuales en el continente africano. Este portal se lanza desde del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y pretende convertirse en un sitio web de referencia en el estudio de la prehistoria africana. Arqueólogos, geólogos y paleontólogos podrán opinar, consultar las últimas publicaciones, compartir enlaces a blogs y otros sitios de interés relacionados con el tema, publicar noticias, imágenes o vídeos…
  • La Universidad de Zaragoza inaugura el Museo de Ciencias Naturales, un espacio que nace con el propósito de investigar, conservar, incrementar y divulgar el patrimonio relativo a este campo. Este espacio coloca al campus aragonés a la cabeza al convertirse en la primera universidad que aloja por sí misma un espacio como este y con esta envergadura. La exposición, situada en el Paraninfo de la universidad, guiará a los visitantes por el camino de la evolución desde el origen del universo hasta la aparición del Homo sapiens, fusionando dos colecciones: la de Paleontología de la Universidad de Zaragoza (con más de cien mil fósiles de plantas y animales vertebrados e invertebrados) y la “Longinos Navás”, depositada por la Compañía de Jesús en 1988 y que consta de más de 400 animales disecados, esqueletos, conchas y unos 7.300 insectos.
  • Un nuevo estudio, liderado por la Universidad de Buenos Aires (Argentina), ha determinado que el tiempo transcurrido entre la aparición de los familiares de los dinosaurios tempranos y el origen de los primeros dinosaurios es mucho más corto de lo que se creía anteriormente. El equipo realizó mediciones de isótopos radiactivos de los sedimentos de la Formación Chañares (Argentina), famoso por sus fósiles de predecesores de dinosaurios. Los investigadores encontraron que el yacimiento y sus fósiles tenían una antigüedad de entre 234 a 236 millones de años (Triásico). Esto implica una estimación de entre cinco y diez millones más joven que la evaluación previa, es decir, los dinosaurios evolucionaron más pronto de lo que se pensaba. El estudio “The precise temporal calibration of dinosaur origins” se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS).

    repaso 7 S.Claramunt

    Santiago Claramunt, investigador del AMNH. S.Claramunt

  • Una nueva investigación de científicos del Museo Americano de Historia Natural (AMNH, EE.UU.) revela que la evolución de la aves está más ligada al clima y la historia geológica de nuestro planeta de lo que creíamos. En el estudio “A new time tree reveals Earth history’s imprint on the evolution of modern birds”, publicado en Science Advances, se explica que las aves surgieron hace unos 90 millones de años en lo que hoy es América del Sur y emigraron por todo el mundo cerca de la época de la extinción que acabó con los dinosaurios no aviares. Las aves de América del Sur sobrevivieron a la catástrofe y viajaron por el planeta siguiendo los puentes de tierra. Al final, hubo una diversificación de especies en los períodos de enfriamiento global. Los investigadores han creado una línea temporal de la evolución de las aves tras combinar secuencias de ADN de aves moderna con 130 aves fosilizadas.
  • Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) han descrito un nuevo espécimen de un pez actinopterigio (grupo al que pertenecen especies como el salmón, rape o atún) de la especie Colobodus giganteus encontrado en el yacimiento de Odén (provincia de Lleida). El espécimen tiene unos 230 millones de años. El hallazgo ha permitido incluir dentro del género Colobodus dos restos de peces encontrados anteriormente en Alcover (Tarragona) que habían sido erróneamente clasificados como Perleidus. El estudio se ha publicado en Neues Jahrbuch für Geologie und Palaontologie – Abhandlung con el título “Colobodus giganteus (Beltan, 1972) comb. nov. from the Upper Muschelkalk facies of Catalonia (NE Iberian Peninsula)”.
  • Australia tiene un nuevo dinosaurio: Kunbarrasaurus ieversi. Su esqueleto fue descubierto en 1989, pero un nuevo análisis de los restos por parte de expertos de la Universidad de Queensland (Australia) ha revelado que se trata de una especie distinta a la que previamente se pensaba. Es uno de los esqueletos fósiles de anquilosaurio mejor conservados del mundo. Su oído interno es enorme y se parece más al de una tortuga que al de un dinosaurio. Sus características se presentan en “Cranial osteology of the ankylosaurian dinosaur formerly known as Minmi sp. (Ornithischia: Thyreophora) from the Lower Cretaceous Allaru Mudstone of Richmond, Queensland, Australia”, publicado en PeerJ.

    Fósil de xinhua

    Fósil de Lufengosaurus. Xinhua

  • Dos fósiles de dinosaurios del periodo Jurásico han sido descubiertos en China en unas obras de una carretera. Han sido identificados como Lufengosaurus magnus (que podría haber llegado a medir nueve metros) y Lufengosaurus huenei (algo más pequeño) y tienen unos 180 millones de años de antigüedad.
  • También en China se ha descubierto una nueva especie de dinosaurio herbívoro: Hualianceratops wucaiwanensis, de 160 millones de años (Jurásico Superior). Este nuevo miembro de la familia de los ceratópsidos se erguía sobre sus patas traseras, era corpulento y tenía el tamaño de un perro mediano. Era más robusto que Yinlong downsi, otro ceratópsido muy primitivo que fue descubierto en 2002 por el mismo grupo de investigadores que el Hualianceratops. Los resultados del estudio pueden leerse en PLOS ONE bajo el título “A New Taxon of Basal Ceratopsian from China and the Early Evolution of Ceratopsia”.

Las olas de calor vencieron a los mamuts

Aunque los humanos los cazábamos, fue una serie de episodios cortos y rápidos de altas temperaturas lo que acabó con los mamuts, criaturas tan bien adaptadas al frío que hasta tenían una especie de ‘anticongelante’ en su sangre. Este calentamiento ocurrió al final de la última edad de hielo o Pleistoceno (hace 60.000-12.000 años) y coincide con un periodo de extinciones de numerosas especies, según ha informado la Universidad de Adelaida (Australia).

Los investigadores del nuevo estudio no encuentran evidencias de que se produjeran extinciones durante las épocas de frío extremo. Por el contrario, el calentamiento cambió el patrón de lluvias y afectó a la vegetación. Hace diez años se detectó que hubo una rápida desaparición de grandes animales al final de la última glaciación, según mostraba el ADN hallado en los antiguos huesos. Los científicos pensaban que las intensas olas de frío (que provocaron escasez de hierba) fueron las causantes de este hecho, pero esta conclusión ha dado un vuelco con el hallazgo de más ADN y la mejora de la datación por carbono y de los registros de temperaturas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Adelaida y Nueva Gales del Sur desarrollan este fenómeno en el último número de Science. No obstante, dejan claro que el incremento de la población humana fue la puntilla, el golpe de gracia que terminó con los mamuts y otros grandes mamíferos como el megaterio o el rinoceronte lanudo.

Documentales de paleontología: El continente australiano

Os proponemos tres documentales didácticos para disfrutar este domingo. El nexo común de los vídeos que hemos agrupado es el continente australiano, cuya fauna resulta muchas veces poco conocida. Esta es la primera selección de otras que llegarán cada domingo. Son documentales en castellano.

En el primer documental, realizado por National Geographic, podéis aprender sobre los marsupiales prehistóricos australianos y las aves del trueno. La cuestión que persigue el estudio es comprobar si alguno de estos animales pudo ser un gran carnívoro.

En el segundo documental, titulado “La muerte de las megabestias”, se analizan las causas de la extinción de la megafauna australiana, siguiendo la pista de la incidencia de los humanos primitivos.

En el tercero de ellos, realizado por New Atlantis, se analizan en profundidad las adaptaciones de las especies australianas en su evolución paralela adaptada a las condiciones de la isla cuando se separó de Gondwana hace 50 millones de años.

 

Los peces primitivos, los primeros animales en practicar la fertilización interna

Los placodermos, unos peces primitivos que vivieron hace 385 millones de años, fueron los primeros animales en practicar la fertilización interna gracias a una forma de copular similar a la de los tiburones modernos. Y, aunque hemos heredado esta forma de apareamiento, muchos peces descendientes de los placodermos fueron olvidando esta costumbre. Son conclusiones de un estudio recientemente publicado en la revista Nature por parte de un grupo de científicos de la Universidad Flinders de Adelaida (Australia).

Las evidencias fósiles halladas en Microbrachius dicki, un grupo de peces con mandíbula extintos, indican que copulaban a pesar de que muchos de sus descendientes dejaron de hacerlo, según el estudio “Copulation in antiarch placoderms and the origin of gnathostome internal fertilization”. Este hecho podría reescribir la historia de las relaciones sexuales en los animales.

En el trabajo se explica que los machos desarrollaron unos miembros genitales huesudos con forma de una L (pterigopodios) que les permitía trasferir el esperma a las hembras, las cuales tenían unas placas óseas para asegurar los órganos masculinos durante la copulación. Así, estos peces copulaban en una posición lateral. La Universidad Flinders ha elaborado un vídeo ilustrativo sobre el tema en su canal de Youtube.

La investigación, realizada por un equipo internacional de científicos liderado por el paleontólogo John A. Long, sitúa el origen de la cópula interna al comienzo de la evolución de los vertebrados e implica que la fertilización externa en los peces prehistóricos, como el desove libre, pudo haber evolucionado más tarde.

En cualquier caso, los investigadores reconocen que se necesitan más pruebas para demostrar que esta fertilización interna no es sólo una función especializada de ciertos subgrupos de placodermos.