Recrean el cráneo del que podría ser el primer reptil, un lagarto que explicaría el origen de los amniotas

Un grupo de paleontólogos ha recreado un cráneo de Gephyrostegus bohemicus, un pequeño vertebrado de largas extremidades (tetrápodo) que vivió en el Carbonífero Superior, a partir de nuevas muestras encontradas en yacimientos de carbón de la República Checa. Su importancia radica en que este primitivo lagarto, que vivió hace 308 millones de años, podría ser el primer ejemplar de reptil y permitiría explicar el origen de los amniotas, es decir, de todos los vertebrados pertenecientes a reptiles, dinosaurios, aves y mamíferos.

Expertos de la Universidad Comenius de Bratislava (Eslovaquia), del Museo de la Universidad de Zoología de Cambridge, del Museo de Historia Natural de Londres y de la Universidad de Lincoln (Reino Unido) han podido estudiar muestras adicionales que no tenían en sus anteriores trabajos. Por eso, han conseguido relacionar al Gephyrostegus con otro grupo de tetrápodos llamados Seymouriamorpha, los cuales vivieron en el periódo Pérmico en lo que hoy es Europa, Asia y América del Norte. Los investigadores han encontrado este vínculo gracias a ciertas características interesantes de la estructura craneal que han reconstruido.

Marcello Ruta, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Lincoln, es uno de los autores del estudio. Según su experiencia, “Gephyrostegus siempre ha sido una bestia escurridiza. Varios investigadores han considerado durante mucho tiempo la posibilidad de que las características superficialmente reptilianas de este animal podrían decirnos algo acerca de la ascendencia amniota. Pero Gephyrostegus también muestra algunas características esqueléticas mucho más generalizadas que complican todavía más determinar su origen”.

“Mirar a los especímenes durante mucho tiempo a través de un microscopio y tratar de dar sentido a su anatomía puede ser frustrante y agotador a veces, pero siempre es inmensamente gratificante”, concluye el doctor Ruta.

Estefanía Jiménez Solís

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *