Las olas de calor vencieron a los mamuts

Aunque los humanos los cazábamos, fue una serie de episodios cortos y rápidos de altas temperaturas lo que acabó con los mamuts, criaturas tan bien adaptadas al frío que hasta tenían una especie de ‘anticongelante’ en su sangre. Este calentamiento ocurrió al final de la última edad de hielo o Pleistoceno (hace 60.000-12.000 años) y coincide con un periodo de extinciones de numerosas especies, según ha informado la Universidad de Adelaida (Australia).

Los investigadores del nuevo estudio no encuentran evidencias de que se produjeran extinciones durante las épocas de frío extremo. Por el contrario, el calentamiento cambió el patrón de lluvias y afectó a la vegetación. Hace diez años se detectó que hubo una rápida desaparición de grandes animales al final de la última glaciación, según mostraba el ADN hallado en los antiguos huesos. Los científicos pensaban que las intensas olas de frío (que provocaron escasez de hierba) fueron las causantes de este hecho, pero esta conclusión ha dado un vuelco con el hallazgo de más ADN y la mejora de la datación por carbono y de los registros de temperaturas.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Adelaida y Nueva Gales del Sur desarrollan este fenómeno en el último número de Science. No obstante, dejan claro que el incremento de la población humana fue la puntilla, el golpe de gracia que terminó con los mamuts y otros grandes mamíferos como el megaterio o el rinoceronte lanudo.

Estefanía Jiménez Solís

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