La enseñanza del fósil de un feto de velocipraptor

¿Conocíais el revuelo que se formó hace un año con el hallazgo fósil de un feto de velociraptor? El espécimen hallado durante unas obras en Arequipa dio la vuelta al mundo. Desgraciadamente, resultó ser otro animal. Esta historia nos sirve para recordar la importancia de contrastar siempre los posibles hallazgos con especialistas en fósiles.
El día 19 de junio del año 2013, la prensa de todo el mundo centró su vista en Perú. El alcalde de la localidad de Arequipa había hecho unas declaraciones sorprendentes: un obrero encontró un curioso fósil de apenas 10 centímetros en la provincia de Castilla mientras realizaba con sus compañeros trabajos en una zanja para mejorar las vías del lugar. Cerca de esa zona, se habían encontrado huellas de dinosaurios, y por esta razón, rápidamente se pensó que el hallazgo correspondía a uno de estos animales. El alcalde, Manuel Alpaca, presentó el fósil como un feto de velociraptor, por las similitudes que parecía tener con el animal extinto. El velocirraptor fue una especie de dinosaurio carnívoro que se había hecho famoso con la película de ciencia ficción Jurassic Park, aunque no hay constancia de que habitara tierras americanas. Por su popularidad, las declaraciones hechas dieron la vuelta al mundo.
Alpaca pidió ayuda al gobierno de Ollanta Humala y bautizó al fósil con el nombre de “Toñito”, en honor al hijo del descubridor. La autoridad edil también invitó a estudiosos y científicos para que evaluaran las condiciones del fósil y solicitó que el Ministerio de Cultura enviará a la zona un equipo de investigadores para que estudiaran al velociraptor y el lugar donde fue hallado, con el fin de localizar más restos.
El día 16 de julio, apenas un mes después del anuncio, los expertos dieron al mundo una noticia que dejó a muchos decepcionados: Rechazaban que Toñito tuviese millones de años, y por lo tanto, que fuese un fósil. “Sus huesos se ven brillosos, característico de animales que aún no pierden la materia orgánica”, explicó Rodolfo Salas, experto del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Además, parecía que el animal tampoco era un dinosaurio. El mismo experto, analizando la forma de los dientes, así como el arco cigomático del animal, determinó que se trataba de un marsupial emparentado con las zarigüeyas. “No se trata de un dinosaurio, sino de un animal que ha muerto hace muy poco tiempo, no más de 10 mil años y que está semimomificado”, aseguró en RPP Noticias. “Estos mamíferos actualmente existen en esa región”, afirmó.
El rechazo al origen de “Toñito” fue apoyado por César Chacaltana, jefe de proyecto en el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico, quien declaró que la textura del animal no era la de un fósil y anunció que acudiría a Arequipa para reunirse con el Alcalde y aclararle que el ejemplar había sido nombrado erróneamente. “No podemos estar tranquilos cuando una autoridad local diga estas cosas a la prensa. Hay gente que no es especializada y lo va a tomar como importante”, manifestó.Matt Martyniuk
Toñito permanecía en una urna de vidrio, y funcionaba como reclamo mientras se producían las declaraciones sobre su autenticidad.
Sobre esta historia de desencanto caben destacar dos cosas: El trabajador que encontró al animal hizo lo correcto al percatarse de la existencia de esos extraños restos, pues lo comunicó a las autoridades para la extracción y protección respectiva. En caso de haber sido tan valioso, su acción hubiera permitido a la ciencia investigarlo. Las autoridades, sin embargo, cometieron el error de anunciarlo antes de contactar antes con los científicos. Si bien la zona podría albergar fósiles del final de la era de los dinosaurios, nunca se deben aventurar unas declaraciones oficiales sin haber consultado con los expertos primero.
Lo que nos deja esta historia como aprendizaje es la necesidad de no dejarse llevar por lo que querríamos encontrar. Toñito no fue un gran saurio, aunque su sola presencia ha llamado la atención sobre los fósiles que le rodean, ha recibido miles de visitas de turistas y ha conseguido apoyos para proteger el patrimonio paleontológico de su región. Una gran hazaña para un pequeño marsupial que se tropezó con las ilusiones y ambiciones de los humanos.
Antonio Gutierrez

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