Hemeroteca: El Diplodoco de hace seis millones de años

En la actualidad, tenemos mucha información sobre nuestros antepasados prehistóricos y animales extintos gracias a los libros, internet, televisión, etc. PANGEA quiere recordar cómo era la visión de los medios de comunicación cuando se incrementaron las investigaciones en Paleontología allá por mediados del siglo XIX y principios del XX. En esta ocasión, la hemeroteca nos indica la antigüedad que tenían los fósiles de dinosaurios según informaron los periodistas de la época.

– En diciembre de 1923, el artículo del diario ABC titulado “Los dinosaurios que existieron hace diez millones de años” (firmado por Antonio Luis) narra la expedición del profesor americano Roy Chapman Andrews (del Museo Norteamericano de Historia Natural) a Mongolia para desenterrar una hembra de dinosaurio junto a unos unos huevos fósiles (imagen superior). El texto habla de “animales horribles y antediluvianos” que son “reliquias de una época anterior a Noé”. Los doce huevos hallados “quizá fueron olvidados por alguna cocinera de aquellos tiempos, quien sabe si después de hacer la compra para la familia Noé”. La caravana constaba de dos camiones, 70 camellos, tres coches, ocho norteamericanos y 18 indígenas del desierto de Gobi. El autor lamenta que los huevos estaban ya pasados y la expedición no pudo “saborear uno de los manjares más sabrosos”.

Extraído de la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica

Extraído de la Biblioteca Virtual de
Prensa Histórica

– El 9 de julio de 1908, el Diario de Reus detalla como el Diplodoco “o dinosaurio regalado por el millonario norteamericano Mr Carnegie” fue el centro de atención del Museo de Historia Natural de Paris. En realidad, era una reproducción que costó 500.000 pesetas. “El Diplodoco vivía, según los paleontólogos, hace seis millones de años, año más o menos”, relata la noticia. “Estaba aún lejano el día en que apareció el primer hombre en un Edén de Asia o en que un antropopiteco, más despejado que sus congéneres, inició la historia humana como piensan los incrédulos”, explica el texto. Este dinosaurio se pasaba la vida comiendo y “es una de las infinitas pruebas de que la realidad iguala, y aún supera, a las más fabulosas leyendas”.

– El 4 de enero de 1930, el Correo Extremeño afirmaba que un esqueleto de dinosaurio descubierto en Tánger tenía 300 años de antigüedad. Este descubrimiento parecía “destinado a destruir numerosas teorías referentes al origen de los terrenos del África del Norte”. El esqueleto medía diez metros de longitud y dos de ancho, pero el texto no revela más datos sobre los huesos ni la especie.

Estefanía Jiménez Solís

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