Fósiles del Cámbrico dan pistas sobre la evolución de la segmentación corporal

El Cámbrico fue un período lleno de vida. Más allá de los conocidos trilobites, nos han llegado fósiles de pequeños organismos que nadaron en los mares hace 535 millones de años, como el Eokinorhynchus rarus, descubierto en el sur de China. Se trata del primer fósil hallado de un quinorrinco (Kinorhyncha, con cuerpo segmentado articulado y espinas en lugar de cilios).

Eokinorhynchus rarus, de unos dos milímetros de longitud, posee cinco pares de espinas grandes situadas de forma bilateral en su tronco y más espinas distribuidas por su cuerpo y cabeza. En los quinorrincos modernos, las espinas son de menor tamaño. Además, el fósil presenta un cuerpo más segmentado (con al menos 20 placas) que el de sus descendientes (con once).

Así, este pequeño invertebrado detectado en 2o13 por primera vez puede proporcionar pistas a los investigadores sobre la evolución de la segmentación corporal en artrópodos y otros animales, tal y como afirman los autores del estudio “Armored kinorhynch-like scalidophoran animals from the early Cambrian”, publicado recientemente en Scientific Reports. Un equipo internacional de científicos han sido los responsables de analizar este antiguo animal acorazado utilizando microtomografía computarizada (micro-CT) y microscopios electrónicos, con los que incluso han estudiado el estómago del Eokinorhynchus rarus.

Ahora queda seguir investigando la relación de esta especie con la fauna coetánea y sus parientes actuales. Por ejemplo, E. rarus es un ejemplo de cómo surgió a la vez la segmentación en animales con placas tan distintos como los quinorrincos y los artrópodos.

Estefanía Jiménez Solís

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