¿El antepasado de los sauropodos gigantes fue un depredador?

Saturnalia era un pequeño dinosaurio que no alcanzaba los dos metros de longitud y que vivió en lo que hoy es Brasil hace unos 230 millones de años, en el Triásico Superior. Su importancia radica en ser uno de los primeros dinosaurios conocidos, y en que sus descendientes formaron el grupo de los sauropodomorfos, los gigantes herbívoros de cuello largo de la era de los dinosaurios.

Desde su descubrimiento, se clasificó a este animal como un veloz y ágil herbívoro. Sin embargo, todavía no se había estudiado el interior de su cráneo, donde se han hallado ahora pistas relevantes que podrían modificar esta clasificación.

Estudiar de manera directa los cerebros de los animales extinguidos es prácticamente imposible, dado que los cerebros no se conservan durante millones de años en el registro fósil. Para poder conseguir un acercamiento al cerebro, se está estudiando la base de la estructura de sus cámaras cerebrales, en lo que se llama paleoneurología. Tomando prestados métodos de escaneo digital de la investigación médica, biólogos e ingenieros están consiguiendo reconstruir las complejas estructuras de animales como los dinosaurios, permitiéndonos aprender acerca de su comportamiento sin tener que romper sus restos ni destruirlos.

Han sido Mario Bronzati, estudiante de posgrado de la Ludwig-Maximilians-Universität de Munich y su equipo, quienes han utilizado la tomografía computarizada para crear una imagen de alta resolución y detallada del cráneo y la cintura de Saturnalia. El resultado. publicado en Plos One,  ha mostrado que dos regiones del cerebro se encontraban sorprendentemente grandes en comparación con los sauropodomorfos cuadrúpedos: el flóculo y los lóbulos parafloculares. Esta protuberancia ampliada mostraría una posición probablemente bípeda, más propia de los dinosaurios carnívoros. Además, estas secciones son parte del cerebelo, y son responsables de mover la cabeza y el cuello, así como la estabilización de la mirada de un animal. Esto sugiere que Saturnalia era muy inteligente coordinando cabeza y cuello, tal como vemos en los depredadores modernos como el lobo. Movimientos pequeños y rápidos permitirían a este dinosaurio responder rápidamente ante una presa que se escurriese.

A partir de este estudio, es posible que dejemos de interpretar las características de los saurópodos como adaptaciones herbívoras, pues el cuello largo y la cabeza pequeña podrían haber sido útiles en la depredación. Utilizar un solo criterio para definir a un animal extinto puede llevar a error, y lo más justo parece acercarse a él desde todos los enfoques posibles.

Filogenia simplificada de Archosauriformes destacando la adquisición de caracteres en Sauropodomorpha (A). Endocasts de Saturnalia tupiniquim (MCP-3845-PV), Plateosaurus (MB.R.5586-1), y un espécimen de sauropodo referido a Cetiosaurus (OUMNH J13596) en dorsal (B, C, D) y anterolateral (E, F) , G) que muestran la morfología del lóbulo de las fosas floculares en los dinosaurios sauropodomorfos. Abreviaturas: lóbulo fósseo flocular, es decir – oído interno, 1 – Archosauriformes, 2 – Archosauria, 3 – Dinosauromorpha, 4 – Dinosauriformes, 5 – Dinosauria, 6 – Saurischia, 7 – Sauropodomorpha, 8 – Sauropoda. (Bronzati et al., 2017).

 

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