El primer dinosaurio venezolano, Laquintasaura venezuelae.

Cerca de 1990, un grupo de científicos franceses se encontraban realizando un recorrido por los andes venezolanos en busca de cualquier posibilidad de descubrimiento, sin tener idea que encontrarían restos importantes del pasado prehistórico del país.

Los científicos ubicaron una estructura rocosa donde podían visualizar diferentes eras geológicas, estos sitios son conocidos como formaciones y su composición química es muy similar por haberse generado en un mismo tiempo geológico. Hoy en día éste lugar se conoce como Formación La Quinta y se encuentra ubicado cerca de la ciudad la Grita en el estado andino de Táchira.

Sabiendo que estos sedimentos son idóneos para la formación de fósiles, el equipo francés decidió realizar una búsqueda un poco más exhaustiva, lo que resultó en la recuperación de un número considerable de restos fósiles, los cuales reposan actualmente en el Museo de Historia Natural de París, Francia.

Luego de realizarse la publicación del hallazgo, un equipo de científicos venezolanos encabezados por el geólogo John Moody, leyeron sobre aquél descubrimiento y decidieron adentrarse en el corazón del Táchira a buscar lo que pudo haber dejado el grupo Europeo. Una vez en el lugar los investigadores realizaron los estudios correspondientes antes de empezar las excavaciones que resultaron en una gran variedad de fósiles: Buena cantidad de caracoles, corteza de árboles, restos diminutos de mamíferos y lo más impresionante: fósiles de un dinosaurio herbívoro, el primer dinosaurio venezolano. Posteriormente estas piezas se le atribuyeron a un pequeño dinosaurio, Lesothosaurus sp, perteneciente a África del Norte, sin embargo en agosto de 2014 se oficializó una nueva clasificación para el ejemplar, se trata de una especie totalmente nueva, Laquintasaura venezuelae.

LAQUINTASAURA VENEZUELAE

Este primer dinosaurio venezolano tiene una datación de alrededor de 190 a 220 millones de años atrás. Lo que en aquel momento pudo ser un mar de diferentes formas, tamaños, sonidos y peligros, hoy en día solo queda en las rocas.

El pequeño organismo medía cerca de 60cm de alto, tenía una complexión ligera, ágil y rápida, lo que le permitía huir con rapidez de sus depredadores. Pertenece al orden Ornitischia, (dinosaurios con cadera de ave), y es uno de los organismos más antiguos encontrados de éste orden.

De los fósiles de este animal recuperados en La Formación La Quinta, se pueden obtener varios datos de enorme interés paleontológico. Los dientes poseen distintas formas y tamaños; su posición en la mandíbula y morfología responde, en los dinosaurios, a la necesidad y especialidad del animal para su alimentación. Los dientes son de dos tipos: uno más alargados, aserrados para la extracción de las hojas de plantas, y unos más cortos, planos, para el rompimiento y masticación de este material alimentario.

Estudios recientes en Biología Comparativa con dientes semejantes a los de Laquintasaura y algunos reptiles vivos de hoy en día, confirman cierto parecido morfológico, pudiendo contemplar entonces más una dieta omnívora (es decir, que consumía plantas y animales, como los humanos) que una herbívora, lo cual encajaría en el hábitat que pudo albergar a este pequeño dinosaurio

Los huesos de las vértebras, los restos de la pelvis y la tibia, se encontraron muy esparcidos en el lugar y desde un principio se sospechó la posibilidad de estar frente a una manada de estos animales. El pasado agosto de 2014 se confirmó que se trataba de 4 ejemplares de la misma especie, lo que ratifica la formación familiar que poseían estos pequeños animales prehistóricos.

Aunque su tamaño no es de impresionar, ni sus hábitos alimenticios ni de comportamiento, los descendientes de Laquintasaura son los que en verdad dejaron una enorme huella en la Historia de la paleontología. Ya que dio origen en los millones de años siguientes, a especies tan grandes y diferentes como Stegosaurus, Ankylosaurus y Pachycephalosaurus. Al ser un organismo basal, es capaz de otorgar muchísima información a la formación del rompecabezas prehistórico que forma la evolución de la vida en la tierra.

Además de éstos datos, también en el sitio de excavación se encontraron dientes y restos de un dinosaurio carnívoro, presumiblemente el depredador de Laquintasaura, en otrora un enorme peligro, ahora ha quedado reducido a fósiles.

UNA ZONA SEMIÁRIDA

El hábitat, como sugiere el registro fósil, se trataba de una zona semiárida, muy diferente al paisaje que se ve hoy día en los andes venezolanos. Los climas semiáridos presentan pocas lluvias anuales, y están compuestos en su mayoría por enormes estepas con espacios intermitentes entre vegetación y espacios áridos. Con el paso de los millones de años, ésta región se erosionó dando origen a las montañas que se ven en el presente en ésta región del país.

David Hernandez Leiva

1 Comment

  1. paco

    10/10/2014 at 1:01 pm

    Creo que Venezuela nos va a dar muchas sorpresas en cuanto a los dinosaurios.

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