El grupo Aragosaurus descubre un importante yacimiento de icnitas cretácicas en Teruel

Aragosaurus, el grupo de Investigación de la Universidad de Zaragoza, está detrás del descubrimiento de un nuevo yacimiento de icnitas de dinosaurios en Teruel. Se trata de medio centenar de huellas fósiles que se encuentran en rocas de hace unos 130 millones de años en el Parque Cultural del Río Martin, cerca de la localidad de Obón.

Ya se puede visitar la zona, aunque se sigue investigando. Según ha dado a conocer Aragosaurus, los primeros indicios de icnitas fueron encontrados accidentalmente hace tres años por José Ignacio Canudo y Gloria Cuenca Bescós (miembros del Grupo Aragosaurus-IUCA y el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad de Zaragoza). Durante los últimos meses, se ha realizado una limpieza superficial del yacimiento por parte de investigadores de la Universidad de Zaragoza y del Parque.

El yacimiento (del Cretácico inferior) se encuentra conservado en un estrato casi plano formado a partir del endurecimiento de un sedimento depositado en el borde de un lago costero por donde los dinosaurios se desplazaban. La limpieza superficial del yacimiento ha permitido descubrir más de una cincuentena de icnitas de dinosaurios distribuidas en rastros en diferentes orientaciones. Hay registros de saurópodos con pisadas de pie y mano, algunas de gran tamaño.

Huellas variopintas. Grupo Aragosaurus

Huellas variopintas. Grupo Aragosaurus

El sedimento donde pisaron tenía una gran cantidad de agua, por lo que estos grandes dinosaurios deformaron mucho el substrato, tal y como explica Aragosaurus. El yacimiento también conserva pisadas de un dinosaurio bípedo, que podría ser de un gran carnívoro. Además, la limpieza ha permitido descubrir unos enigmáticos, largos, y anchos surcos producidos, al parecer, por los pies de los dinosaurios cuadrúpedos al moverse por el barro. No se han descrito estructuras similares en otras partes del mundo, por lo que el interés científico del yacimiento es importante. El grupo de investigación espera tener respuesta a este enigma en los próximos meses.

Según ha publicado Heraldo de Aragón, no se han descubierto antes las huellas porque estaban cubiertas de tierra, debido a la sedimentación, y de romeros y aliagas. De hecho, cuando se empezó a limpiar la zona se observó que el yacimiento era mucho mayor de lo que se pensaba. No constaba de tres o cuatro icnitas, sino de más de 50.

 

 

 

Estefanía Jiménez Solís

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