El esqueleto del australopithecus Lucy no era del todo homínido

En el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York se ha descubierto un hecho sorprendente: el esqueleto de Lucy, la famosa hembra de Australopithecus afarensis hallada en Etiopía en 1974, con una antigüedad de 3.200.000 años, presentaba una importante incoherencia hasta ahora no descubierta.
Los paleoantropólogos Gary Sawyer y Mike Smith, con la ayuda de Scott Williams de la Universidad de Nueva York, han estado trabajando en una nueva reconstrucción del esqueleto más famoso del inicio de la historia del ser humano, y entre las decenas de fragmentos fósiles, uno les llamó la atención. «Mike señaló que uno de los fragmentos, al que nadie había prestado mucha atención, parecía bastante pequeño como para coincidir con el resto de la columna vertebral de Lucy», ha apuntado Williams. Se trata de una vértebra demasiado pequeña. Ante esta anomalía, los expertos buscaron la explicación en que podría pertenecer un segundo miembro juvenil de la misma especie. Sin embargo, tras un estudio comparativo con otros especímenes, no parecía coincidir.
Siguiendo una corazonada, agregaron al análisis comparativo vértebras de otros animales conocidos que vivían en la región de Hadar en el mismo período, como puercoespines y cerdos. Tal vez la rara anatomía del hueso se debiese a que fuese un hueso «intrusto» de otra especie, mezclado con Lucy. Los resultados mostraron, sorprendentemente, que el fragmento coincidía completamente con un hueso de babuíno, tanto en forma como en tamaño. «Parece que una vértebra torácica de babuino se ha mezclado con los restos de Lucy», concluyó Williams.

El análisis de los huesos de una de las más importantes representantes de nuestro pasado evolutivo, se presentará en una reunión de la Sociedad Paleoantropología en San Francisco, conjuntamente con esta nueva y sorprendente interpretación. «Dado que los huesos rotos son siempre un problema y la mayoría de nosotros no somos especialistas vertebrales, no sería inusual haber cometido un pequeño error», ha señalado Williams a «New Scientist».

También se ha pronunciado al respecto la propia Lucy en su cuenta de Twitter: «Lo estoy superando aunque al principio no me lo tomé bien» señala, y aclara: «a ver, el hueso atribuido a un babuino es una vértebra, los otros son míos, míos».

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