El esmalte dental proviene de la piel de los peces primitivos

Asumimos que el esmalte cubre nuestros dientes, pero no nos paramos a pensar cómo ha evolucionado este duro tejido. Esta es la cuestión que ha abordado un grupo de investigadores de la Universidad de Uppsala (Suecia) y el Instituto de Paleontología Vertebrada y Paleoantropología de Pekín. Su conclusión es que el esmalte se originó en la piel y se desarrolló en los dientes mucho más tarde.

El esmalte es la sustancia más dura producida por el organismo. Los tiburones presentan dentículos sobre su cuerpo, unas estructuras similares a los dientes y que sustituyen a las escamas. La capa más externa del dentículo está formada por vitrodentina, un material semejante al esmalte dental. Por este ejemplo y otros que encontramos en la naturaleza, los expertos siempre han creído que los dientes pudieron evolucionar a partir de estos dentículos dérmicos. Pero no se sabía con seguridad si el esmalte surgió primero en la piel, en la boca o en ambas partes a la vez.

Combinando los datos paleontológicos y genómicos de dos peces fósiles de más de 400 millones de años de antigüedad (Psaroepis romeri, de China, y Andreolepis, de Suecia), los investigadores determinan que el esmalte se originó en la piel, donde se denomina ganoína. En el pez Psaroepis, las escamas y los dentículos de la cabeza están cubiertos con esmalte; en Andreolepis, sólo las escamas llevan esmalte. Ninguno de los fósiles tenía esmalte en los dientes, según ha informado la Universidad de Uppsala. En su lugar, presentaban dentina, el tejido que actualmente está justo debajo del esmalte dental.

El análisis se ha publicado esta semana en el medio especializado Nature, bajo el nombre “New genomic and fossil data illuminate the origin of enamel”.

Estefanía Jiménez Solís

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *