El cráneo de las serpientes evolucionó antes que su cuerpo, según fósiles de 170 millones de años

Nuevos registros fósiles sugieren que la cabeza de las serpientes se desarrolló antes que su característico cuerpo alargado y sin patas. Estos fósiles de serpientes, los más antiguos hallados, contradicen las teorías previas, que indicaban que primeró evolucionó el cuerpo sin extremedidas y, después, el cráneo. Así queda reflejado en un estudio publicado hoy en Nature Communications.

Investigadores canadienses, estadounidenses, argentinos y australianos han llegado a esta conclusión tras identificar cuatro nuevas especies de serpientes con una antigüedad de entre 143 y 167 millones de años. Parviraptor estesi, Diablophis gilmorei, Portugalophis lignites y Eophis underwoodi fueron halladas en Inglaterra, Portugal y Estados Unidos.

Recreación de 'Portugalophis lignites'. Julius Csotonyi

Recreación de ‘Portugalophis lignites’. Julius Csotonyi

En “The oldest known snakes from the Middle Jurassic-Lower Cretaceous provide insights on snake evolution”, los investigadores analizan los cráneos de estas criaturas, que son similares a los de las serpientes actuales. Pero la forma de su cuerpo y longitud sigue siendo un misterio.

Estos nuevos fósiles son unos 70 millones de años más antiguos que los que previamente componían el registro fósil más antiguo de una serpiente: Coniophis precedens (Cretácico Superior). Con Coniophis, se determinó que la cabeza evolucionó a raíz de perder las extremidades, pero los investigadores sugieren ahora que fue al contrario. Si estas cuatro serpientes primitivas compartían características craneales es porque esta parte de su anatomía evolucionó antes, según los investigadores. Además, recuerdan el caso de los actuales escíndidos (o eslizones), unos lagartos del orden Squamata (como las serpientes) que pueden presentar pérdida de sus extremedidas anteriores, posteriores o ambas o tener patas bien desarrolladas o reducidas. Sea cual sea la forma de su cuerpo, pertenecen al mismo grupo.

Los fósiles analizados en el estudio. Michael W. Caldwell

Los responsables del estudio explican que los lagartos estaban evolucionando rápidamente en el Jurásico Medio, diversificándose en distintas partes del mundo y distintos hábitats. Y predicen que se hallarán nuevos fósiles (como partes del cuerpo) que apoyarán su hipótesis.

Estefanía Jiménez Solís

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