CHARLES W. GILMORE, un ejemplo de tenacidad y humildad

Charles W. Gilmore fue sin duda una de las últimas grandes figuras de la edad dorada de la caza de fósiles de EEUU. Este gran paleontólogo americano, vivió la paleontología vinculado a la labor museística, describiendo, analizando, catalogando y montando los fósiles descubiertos por los grandes. Aunque también hizo descubrimientos propios, y participó en más de quince expediciones, toda una vida de logros quedó casi olvidada a la sombra de los grandes hombres con quienes trabajó. En Pangea no podíamos dejar de destacar su carrera.

Charles W. Gilmore nació un 11 de marzo de 1874 y falleció el 27 de septiembre de 1945. Su pasión con esta ciencia comenzó a los seis años, cuando quedó profundamente impresionado con una visita al Museo de Ciencias Naturales de Nueva York. Desde entonces, se propuso coleccionar rocas, insectos, huevos de ave y todo tipo de fósiles. En su juventud decidió continuar con su pasión y estudió en la Universidad de Wyoming. Fue en el verano de año 1900 cuando el legendario cazador de dinosaurios John Bell Hatcher le contrató para un trabajo de equipo recogiendo dinosaurios del Jurásico Superior. Trabajó tan favorablemente en aquella labor de campo, que le contrataron en el Museo Carnegie de Pittsburgh, donde trabajaba también el propio Hatcher, para ejercer labores de asistente en el gilmore museoDepartamento de Paleontología de vertebrados.

Gilmore vinculó toda su carrera a la labor museística, y su tenacidad le llevó a trabajar, cuando apenas había cumplido treinta años, en el gran Museo Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsoniano. Allí permaneció durante el resto de su vida, primero como preparador, y luego ascendiendo en su puesto hasta llegar a ser conservador del museo con cincuenta años, liderando las reconstrucciones de fósiles. En todo ese tiempo de aprendizaje, realizó más de quince expediciones, gracias a las cuales pudo estudiar reptiles fósiles y trabajar con colecciones de grandes fundadores de la paleontología estadounidense como Charles Marsh. En la fotografía, Gilmore con un Triceratops que él mismo preparó, hallado por John Bell Hatcher. Este fue uno de los primeros dinosaurios montados que usaron fósiles reales. En primer plano, un pequeño dinosaurio ceratopsio descubierto por Gilmore, llamado Brachyceratops, que hoy se cree es un juvenil de alguna especie conocida.

Trabajar en el museo facilitó a Gilmore toda la información necesaria para acercarse a los dinosaurios de primera mano, observando los fósiles que llegaban continuamente. Gilmore nombró muchos dinosaurios, entre los más destacados, Styracosaurus, Alamosaurus, Archaeornithomimus o el oviraptor Chirostenotes. Describió también nuevas especies y escribió una interesante monografía sobre dinosaurios carnívoros y otras obras sobre dinosaurios herbívoros como el Apatosaurus, el Camarasaurus, o el Stegosaurus.

gilmore diplodocus

El carácter afable y modesto de Gilmore no pasaba desapercibido, sobretodo en contraste con sus colegas estadounidenses inmersos en la lucha por pasar a la posteridad al encontrar más fósiles que sus compañeros. Uno de los paleontólogos más influyentes del S. XX, George Gaylord Simpson, dijo de Gilmore  que era “la bondad personificada.” Una bondad, que no ayudó a su trascendencia. Esperamos ahora haberte descubierto su trabajo.

Curiosidades:

– Preparar y montar un enorme Diplodocus que llegó de la cantera de Utah, llevó varios años de trabajo. Gilmore habló sobre ello en 1925 como algo interminable, que ocupó toda la atención del equipo. El montaje se terminó en 1931 y continúa estando en el mismo lugar, pues es una de las grandes atracciones del museo, y un elocuente testimonio de la dedicación de Gilmore (la imagen del espécimen en la fotografía superior).

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