Morelladon beltrani, nueva especie de dinosaurio ornitópodo de Castellón

De nuevo, la provincia de Castellón suma otro relevante hallazgo paleontológico en apenas una semana. En esta ocasión, la localidad de Morella es la protagonista con una nueva especie de dinosaurio: Morelladon beltrani. Este herbívoro vivió en la región hace unos 125 millones de años, durante el Cretácico Inferior. Este ornitópodo se caracteriza por tener unas espinas neurales muy altas en las vértebras dorsales, que podrían haber sustentado una especie de vela o joroba. Es el segundo dinosaurio descrito en la Comunidad Valenciana tras el Losillasaurus giganteus en 2001.

El material descrito de esta nueva especie está compuesto por los restos del esqueleto de un único individuo, en concreto de parte de la región dorsal y sacra, la pelvis y parte de la extremidad posterior. El análisis de estos fósiles, descubiertos en 2013 en la Formación Arcillas de Morella, se ha publicado en PLOS ONE bajo el título “A New Sail-Backed Styracosternan (Dinosauria: Ornithopoda) from the Early Cretaceous of Morella, Spain” y es fruto del trabajo de los investigadores José Miguel Gasulla y José Luis Sanz (Universidad Autónoma de Madrid) y Fernando Escaso, Iván Narváez y Francisco Ortega (Universidad Nacional de Educación a Distancia), quienes ya han descrito otras nuevas especies cretácicas en 2015, como el Lohuecosuchus megadontos.

Vértebra dorsal de Morelladon beltrani. JMG.

Vértebra dorsal de Morelladon beltrani. JMG.

Con sus 6 metros de longitud y 2,5 metros de altura, Morelladon beltrani podría haber usado su “vela” para regular su temperatura corporal o para almacenar grasa y así soportar períodos de escasez de alimentos. Pero no se han conservado tejidos ni grasa, por lo que son sólo conjeturas. La joroba también podría haber servido para que los carnívoros la mordieran primero en vez de atacar directamente a los órganos importantes. O quizás servía para atraer a las hembras o para marcar la jerarquía en la manada…

Lo que sí se sabe gracias a este nuevo hallazgo es que la diversidad de los iguanodóntidos (Styracosterna) de tamaño medio en el sur de Europa hace 125 millones de años era más amplia de lo que se pensaba. Previamente, en esta zona de Europa se conocían restos de Iguanodon bernissartensisMantellisaurus atherfieldensis de la misma época, con características similares.

El Ayuntamiento de Morella ha anunciado que los fósiles del dinosaurio hallado en su territorio se expondrán en la Sala del Consell a partir del próximo 3 de enero.

Nuevos dinosaurios, nuevo museo, nuevos datos sobre evolución: buena semana para la Paleontología

Esta semana ha sido muy intensa en el campo de la Paleontología: nuevos descubrimientos, especies, inauguraciones… Vamos a hacer un breve repaso de lo acontecido estos días en todo el mundo. Comenzamos en África, regresamos a España (en concreto, a Zaragoza), ponemos luego la atención en Argentina, subimos hasta Estados Unidos, volvemos a España hacia un pequeño pueblo leridano, damos la vuelta al planeta para llegar a Australia y terminamos el recorrido en China.

  • Nace African Origins, un portal sobre las investigaciones arqueo-paleontológicas actuales en el continente africano. Este portal se lanza desde del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y pretende convertirse en un sitio web de referencia en el estudio de la prehistoria africana. Arqueólogos, geólogos y paleontólogos podrán opinar, consultar las últimas publicaciones, compartir enlaces a blogs y otros sitios de interés relacionados con el tema, publicar noticias, imágenes o vídeos…
  • La Universidad de Zaragoza inaugura el Museo de Ciencias Naturales, un espacio que nace con el propósito de investigar, conservar, incrementar y divulgar el patrimonio relativo a este campo. Este espacio coloca al campus aragonés a la cabeza al convertirse en la primera universidad que aloja por sí misma un espacio como este y con esta envergadura. La exposición, situada en el Paraninfo de la universidad, guiará a los visitantes por el camino de la evolución desde el origen del universo hasta la aparición del Homo sapiens, fusionando dos colecciones: la de Paleontología de la Universidad de Zaragoza (con más de cien mil fósiles de plantas y animales vertebrados e invertebrados) y la “Longinos Navás”, depositada por la Compañía de Jesús en 1988 y que consta de más de 400 animales disecados, esqueletos, conchas y unos 7.300 insectos.
  • Un nuevo estudio, liderado por la Universidad de Buenos Aires (Argentina), ha determinado que el tiempo transcurrido entre la aparición de los familiares de los dinosaurios tempranos y el origen de los primeros dinosaurios es mucho más corto de lo que se creía anteriormente. El equipo realizó mediciones de isótopos radiactivos de los sedimentos de la Formación Chañares (Argentina), famoso por sus fósiles de predecesores de dinosaurios. Los investigadores encontraron que el yacimiento y sus fósiles tenían una antigüedad de entre 234 a 236 millones de años (Triásico). Esto implica una estimación de entre cinco y diez millones más joven que la evaluación previa, es decir, los dinosaurios evolucionaron más pronto de lo que se pensaba. El estudio “The precise temporal calibration of dinosaur origins” se ha publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS).

    repaso 7 S.Claramunt

    Santiago Claramunt, investigador del AMNH. S.Claramunt

  • Una nueva investigación de científicos del Museo Americano de Historia Natural (AMNH, EE.UU.) revela que la evolución de la aves está más ligada al clima y la historia geológica de nuestro planeta de lo que creíamos. En el estudio “A new time tree reveals Earth history’s imprint on the evolution of modern birds”, publicado en Science Advances, se explica que las aves surgieron hace unos 90 millones de años en lo que hoy es América del Sur y emigraron por todo el mundo cerca de la época de la extinción que acabó con los dinosaurios no aviares. Las aves de América del Sur sobrevivieron a la catástrofe y viajaron por el planeta siguiendo los puentes de tierra. Al final, hubo una diversificación de especies en los períodos de enfriamiento global. Los investigadores han creado una línea temporal de la evolución de las aves tras combinar secuencias de ADN de aves moderna con 130 aves fosilizadas.
  • Investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) han descrito un nuevo espécimen de un pez actinopterigio (grupo al que pertenecen especies como el salmón, rape o atún) de la especie Colobodus giganteus encontrado en el yacimiento de Odén (provincia de Lleida). El espécimen tiene unos 230 millones de años. El hallazgo ha permitido incluir dentro del género Colobodus dos restos de peces encontrados anteriormente en Alcover (Tarragona) que habían sido erróneamente clasificados como Perleidus. El estudio se ha publicado en Neues Jahrbuch für Geologie und Palaontologie – Abhandlung con el título “Colobodus giganteus (Beltan, 1972) comb. nov. from the Upper Muschelkalk facies of Catalonia (NE Iberian Peninsula)”.
  • Australia tiene un nuevo dinosaurio: Kunbarrasaurus ieversi. Su esqueleto fue descubierto en 1989, pero un nuevo análisis de los restos por parte de expertos de la Universidad de Queensland (Australia) ha revelado que se trata de una especie distinta a la que previamente se pensaba. Es uno de los esqueletos fósiles de anquilosaurio mejor conservados del mundo. Su oído interno es enorme y se parece más al de una tortuga que al de un dinosaurio. Sus características se presentan en “Cranial osteology of the ankylosaurian dinosaur formerly known as Minmi sp. (Ornithischia: Thyreophora) from the Lower Cretaceous Allaru Mudstone of Richmond, Queensland, Australia”, publicado en PeerJ.

    Fósil de xinhua

    Fósil de Lufengosaurus. Xinhua

  • Dos fósiles de dinosaurios del periodo Jurásico han sido descubiertos en China en unas obras de una carretera. Han sido identificados como Lufengosaurus magnus (que podría haber llegado a medir nueve metros) y Lufengosaurus huenei (algo más pequeño) y tienen unos 180 millones de años de antigüedad.
  • También en China se ha descubierto una nueva especie de dinosaurio herbívoro: Hualianceratops wucaiwanensis, de 160 millones de años (Jurásico Superior). Este nuevo miembro de la familia de los ceratópsidos se erguía sobre sus patas traseras, era corpulento y tenía el tamaño de un perro mediano. Era más robusto que Yinlong downsi, otro ceratópsido muy primitivo que fue descubierto en 2002 por el mismo grupo de investigadores que el Hualianceratops. Los resultados del estudio pueden leerse en PLOS ONE bajo el título “A New Taxon of Basal Ceratopsian from China and the Early Evolution of Ceratopsia”.

Castellón suma seis nuevos yacimientos de dinosaurios gracias a los hallazgos en Portell de Morella

El término de Portell de Morella (Castellón) alberga 17 yacimientos de dinosaurios tras el descubrimiento de seis nuevos enclaves. Entre ellos, se encuentran los restos más antiguos de la provincia de Castellón, con una antigüedad de 128-129 millones de años. Así lo dieron a conocer ayer el paleontólogo Andrés Santos y el alcalde de la localidad, Álvaro Ferrer, en una rueda de prensa donde el Ayuntamiento se comprometió a conformar una colección museográfica que permitirá exponer los fósiles (con un presupuesto de 60.000 euros de fondos propios).

Hasta ahora se conocían once yacimientos, pero los trabajos llevados a cabo por miembros del Grup Guix de Vila-real y la Universitat de València han dado como resultado la localización de seis nuevos yacimientos con huesos de dinosaurios. Portell se convierte así, tras el término de Morella con 22 yacimientos, en el territorio castellonense con más puntos donde se conservan huesos de, al menos, dos tipos de ornitópodos, dos tipos de terópodos y, seguramente, un gran dinosaurio del grupo de los saurópodos. Algunos de los restos óseos de Portell (como la mandíbula de la imagen superior) son más antiguos que los conocidos hasta la fecha en Morella o Cinctorres, que están fechados hace 125 millones de años.

Ahora queda seguir realizando excavaciones en profundidad de estos yacimientos y continuar investigando la zona en busca de nuevas pistas del pasado, siempre que la Conselleria de Cultura no se demore a la hora de dar los permisos, según comunican desde el Consistorio.

La comarca de Els Ports, que limita con Teruel, tiene ya 61 yacimientos localizados, aunque no siempre se trata a los restos paleontológicos con el cuidado que debiera, como ya expresó su preocupación el Ayuntamiento de Morella este verano.

“El viaje de Arlo”: ¿cómo sería nuestra vida si los dinosaurios no se hubiesen extinguido?

Si en Jurassic World los humanos resucitaban a los dinosaurios, en El viaje de Arlo no es necesario, ya que parte de la premisa de que estas criaturas no se extinguieron hace 65 millones de años. Esta nueva películade Disney-Pixar acaba de estrenarse en España y en ella un Apatosaurus llamado Arlo se hace amigo de un niño cavernícola. Pero, ¿qué sería de nosotros si los dinosaurios no hubieran desaparecido?

“¡No se han extinguido!”, exclama Francisco Ortega, paleontólogo y profesor de Biología Evolutiva en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). “Tenemos unas 10.000 especies de dinosaurios conviviendo con nosotros, habitando los bosques y las ciudades, como mascotas, como alimento. De hecho, es difícil mirar al cielo y no ver un dinosaurio”, explica Ortega a Eva Rodríguez, del Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC).

Y así es. Las aves son los dinosaurios de la actualidad. Encogieron durante 50 millones de años para llegar a ser del tamaño de un pájaro. De hecho, representan un grupo muy especializado de dinosaurios que se han adaptado al vuelo. Pero en la película no se refieren a estos vertebrados voladores, sino a los extintos de gran tamaño, como tiranosaurios o ceratópsidos.

“Si no hubiese ocurrido una crisis de diversidad en el Cretácico muy probablemente los mamíferos no hubiesen tenido la posibilidad de evolucionar como lo hicieron y, seguramente, el proceso que conduce a la aparición de humanos no hubiera ocurrido”, argumenta el paleontólogo de la UNED. Después de la extinción de los dinosaurios no aviarios, los mamíferos placentarios se diversificaron enormemente. Entre el Paleoceno y el Eoceno inferior, en unos 10 millones de años aparecieron una veintena de linajes que incluyen a las formas ancestrales de todos los grupos modernos, desde murciélagos a sirenios, pasando por roedores, primates, caballos o elefantes.

“Con los dinosaurios presentes, quizá los mamíferos no habrían podido evolucionar del mismo modo que lo hicieron entonces, y también ‘quizá’ los primates no habrían podido aumentar de tamaño y dar lugar a formas con una arquitectura cerebral como la que poseen los representantes del linaje humano”, apunta Xabier Pereda Suberbiola, doctor en paleontología y profesor en la Universidad del País Vasco.

Más contundente se muestra el paleontólogo de la Universidad de Zaragoza José Ignacio Canudo: “Le debemos al meteorito, no lo dudes, que nosotros estemos aquí”. El científico explica que “los mamíferos convivieron con los dinosaurios durante cientos de millones de años, aparecimos en el registro fósil prácticamente a la vez. Lo que ocurría es que nuestros ancestros ocupaban un nicho ecológico más sencillo, eran pequeños y no lograban conquistar más allá del suelo o los ecosistemas más reducidos”.

Dinosauroide

A la izquierda, Dinosauroide imaginado por Dale Russell. RedHistoria

Puestos a imaginar, Luis Alcalá, director de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel–Dinópolis habla de la recreación mental ideada por científicos y conocida como dinosauroide. Esta pseudopredicción evolutiva, que apareció hace unos años, proponía la evolución hasta la actualidad de un dinosaurio pequeño, muy espabilado, con ojos y cerebro grande de finales del Cretácico, el Troodon. La reflexión acerca de ese reptil, que posiblemente tendría vista estereoscópica y bastante inteligencia, propone que si hubiera podido desarrollar el cerebro, probablemente habría acortado su cuello y no necesitaría la cola para hacer el balanceo hasta llegar –como pura ficción– a parecerse a un ser humano. “El juego intelectual sería, quizás, si los dinosaurios no se hubieran extinguido, algunos de ellos podrían haber sido bípedos, perdido la cola, desarrollado el cerebro y ser como los lagartos aquellos de la serie V”, dice Alcalá.

Siguiendo la lógica humana de adiestrar animales para nuestro beneficio, Francisco Ortega no cree que los humanos hubiesen tenido problemas en seleccionar variedades de dinosaurios herbívoros para su explotación ganadera o como animales de carga. “Si lo hemos hecho con algunos mamíferos, no veo problemas para hacerlo con algunos dinosaurios”. Esto se aplicaría también a las especies no domesticadas. De la misma forma que no es lo mismo tratar con un perro que con un tigre, las especies depredadoras que no hubiesen pasado por un proceso de domesticación serían incompatibles con otras especies e, incluso, con los humanos.

“Podemos imaginar el adiestramiento de algunos terópodos (carnívoros), al menos, de aquellos de tamaño pequeño a mediano como los ‘raptores’ de Jurassic World”, apunta Pereda, al que la escena de adiestramiento de esta película no le resulta muy creíble, según recoge la agencia SINC. “Amaestrar un raptor del tamaño de Deinonychus podría resultar tan complejo como domar tigres, leones u osos en los circos actuales”. “Tampoco sería raro que un velociraptor se coma al domador, a veces hay fieras que atacan”, añade el director de Dinópolis.

Hasta que algún científico resucite en la vida real a un dinosaurio, nos conformaremos con imaginar una convivencia amable con estos animales, como en “El viaje de Arlo”.

Descubierto un nuevo eslabón entre dos especies de dinosaurio

Un nuevo estudio publicado este miércoles en la revista Plos one describe un nuevo hadrosaurio llamado Probrachylophosaurus bergei, y lo propone para representar una morfología nasal de transición.

El Probrachylophosaurus bergei  ha sido hallado en estratos de la Judith River Formation del Cretácico superior en Montana, Estados Unidos, teniendo una antigüedad de unos 79,8 millones de años. Este Brachylophosaurio presenta una pequeña cresta ósea triangular plana que se extiende sobre el cráneo y ha sido comparada en la investigación con la de dinosaurios relacionados como Acristavus gagslarsoni y Brachylophosaurus canadensis. Estos dos dinosaurios del mismo grupo están separados por tan solo cuatro millones de años. El primero carece de cresta nasal y el segundo presenta una cresta plana bien desarrollada.

Según los autores del estudio, Elizabeth A. Freedman Fowler y John R. Horner, ambos de la Universidad Estatal de Montana, Probrachylophosaurus bergei es un eslabón perdido o elemento intermedio del linaje evolutivo que permite aclarar la transición de las crestas en este grupo de dinosaurios.

Miden la temperatura corporal de los dinosaurios a través de sus huevos

Una vez más, vuelve a recordarse el debate sobre si los dinosaurios eran animales de sangre fría o caliente. El pasado junio, un paleontólogo de Estados Unidos afirmó que el corazón de los dinosaurios bombeó sangre caliente. Un año antes, un equipo de investigadores estadounidenses determinó que los dinosaurios no eran ni de sangre fría ni de sangre caliente, sino que había que incluirlos en un grupo intermedio con tiburones, atunes y tortugas marinas. Ahora, un nuevo estudio apunta a que la temperatura corporal variaba mucho entre especies.

Para ello, científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, EE.UU.) han analizado huevos de dos tipos de dinosaurios: 6 de saurópodos de cuello largo hallados en Argentina y 13 de pequeños ovirraptóridos procedentes de Mongolia. El resultado de su trabajo muestra que los “cuellilargos” tenían una temperatura corporal de unos 38ºC mientras que la otra especie tenía una temperatura más fría, de menos de 32ºC. No obstante, esta temperatura era superior a la del ambiente, por lo que Oviraptoridae podría haber sido capaz de elevar su temperatura corporal usando el calor del sol, por ejemplo, pero no podría mantenerla como hacen las aves actuales. Así, estos animales podrían haber sido más activos y enérgicos que los cocodrilos actuales durante breves períodos de tiempo. Su sangre sería intermedia (mesotérmica), ni fría ni caliente siempre. Los investigadores también señalan que otros dinosaurios eran menos activos.

El estudio, titulado “Isotopic ordering in eggshells reflects body temperatures and suggests differing thermophysiology in two Cretaceous dinosaurs”, ha sido publicado recientemente en Nature Communications. En él, se detalla el análisis químico de las cáscaras de huevos, donde era importante determinar las características de su formación, como la temperatura de la madre en el momento de la ovulación. El equipo también ha medido la temperatura de huevos de aves y reptiles para hacer la comparación pertinente, según ha informado la UCLA.

 

El hadrosaurio que “pastaba” en la nieve de Alaska

El norte de Alaska (Estados Unidos) no ha sido siempre una zona polar con inviernos muy crudos. Hace 69 millones de años, presentaba un clima más templado, aunque era el terreno más septentrional del planeta. Y en aquella época vivían dinosaurios que sobrevivieron a largos periodos de oscuridad durante el invierno, bajas temperaturas y, posiblemente, a la nieve. Es el caso del Ugrunaaluk kuukpikensis, una nueva especie de hadrosaurio de más de siete metros de longitud.

Sus fósiles descansaban en una parte remota de Alaska, en la formación Prince Creek, un enclave donde se han encontrado más de 6.000 huesos de hadrosaurios en los últimos 25 años. Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Alaska Fairbanks y la Universidad Estatal de Florida han concluido que los restos no son de Edmontosaurus, como se pensaba (ya que es una especie habitual de Canadá y Estados Unidos). La mayoría de fósiles del yacimiento pertenecen a ejemplares jóvenes, de menos de tres metros de longitud, lo que hace pensar que una gran manada de estos animales murió a la vez en este lugar, según ha explicado Pat Druckenmiller, investigador del Museum of the North de la Universidad de Alaska.

Los resultados de la investigación sobre las características del Ugrunaaluk kuukpikensis (que significa “antiguo pastador de Colville River” en idioma inuit de Alaska) se detallan en “A new Arctic hadrosaurid from the Prince Creek Formation (lower Maastrichtian) of northern Alaska”, estudio publicado ayer en Acta Palaeontologica Polonica.

Los paleontólogos afirman que todavía quedan huesos que identificar y nuevas especies que descubrir en este área. De momento, no han encontrado evidencias de cocodrilos, tortugas o lagartos, algo lógico ya que estos animales dependen del sol para regular su temperatura corporal.

Aquí os dejamos un vídeo sobre el trabajo realizado para recuperar los dinosaurios que escondía la inhóspita Alaska:

Un verano de saurópodos, homínidos, delfines, invertebrados y antiguos virus

Llega el final del verano y desde PANGEA queremos hacer un repaso a los hallazgos de las últimas semanas en el campo de la paleontología.

-El último titanosaurio de Europa: Dos trabajos publicados por investigadores del Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont describen diversos restos óseos hallados en el Berguedà (Barcelona) que incluyen un fragmento de vértebra que corresponde al fósil más moderno de titanosaurio en Europa. El animal vivió en la cuenca pirenaica entre 220.000 y 130.000 años antes de que los dinosaurios se extinguieran del planeta. El estudio de la fauna de esta zona apoya la hipótesis de que la desaparición de los dinosaurios fue un fenómeno repentino y no gradual.

-Atapuerca, “Lugar de Valor Universal Excepcional”: La Unesco ha concedido a los yacimientos de Atapuerca la catalogación de Lugar de Valor Universal Excepcional. Es el reconocimiento máximo que puede lograr un bien que ya estaba considerado Patrimonio de la Humanidad desde el año 2000. Incluye a la propia fundación y a las infraestructuras que apoyan los yacimientos, incluido el Museo de la Evolución Humana.

-El primer dinosaurio de Colombia: Padillasaurus leivaensis es un saurópodo de diez toneladas que habitó hace 130 millones de años en las planicies costeras del norte de Sudamérica. Su hallazgo es importante porque se creía que los braquiosaurios se habían extinguido para aquel entonces en todas partes menos en Norteamérica.

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-Nuevo escarabajo atrapado en ámbar: Conservada en muy buen estado dentro de una pieza de ámbar báltico, investigadores españoles han descrito una hembra de Coptodera elektra, un tipo de escarabajo que es el primero hallado de su especie y el único de su género registrado en Europa. El fósil se remonta a unos 40 millones de antigüedad y revela que el insecto era un gran depredador diurno.

-Más cerca de conocer el color de los dinosaurios: Un equipo internacional de investigadores ha encontrado pruebas químicas directas de que los restos fosilizados de un dinosaurio con algunos rasgos propios de aves (Anchiornis) todavía contienen melanosomas (pequeños paquetes de melanina que se encuentran en plumas, piel y pelaje) y el pigmento que producían. Su estudio refuerza la idea de que recurriendo a métodos científicos avanzados es posible discernir la coloración de animales desaparecidos hace mucho tiempo.

-Antiguos métodos de reproducción: Un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge ha hallado el ejemplo más antiguo de reproducción en un organismo complejo a partir de fósiles encontrados en Canadá. Los rangeomorfos, que vivieron hace 565 millones de años, se reproducían mediante dos modos: podían desprenderse de pequeñas partículas orgánicas que eran arrastradas por la corriente de agua marina y les permitían colonizar nuevas zonas; y eran capaces de producir espolones, brotes laterales similares a los de algunas plantas, para extenderse por el lecho marino.

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-El mayor dinosaurio que habitó Australia: Los expertos han denominado al nuevo espécimen como Garra fulminante (Lightning Claw) ya que los restos de este carnívoro incluyen una garra de 25 centímetros. Vivió durante el periodo Cretácico hace 110 millones de años y alcanzó los siete metros de longitud.

-Nueva especie de homínido: Un equipo internacional de científicos ha descrito una nueva especie de homínido, llamada Homo naledi, cuya morfología se sitúa entre los géneros Australopithecus y Homo. Los científicos, que todavía desconocen cuándo vivió este homínido, hallaron los restos de al menos 15 individuos de esta especie en el yacimiento Dinaledi en Sudáfrica. Los individuos no sólo pertenecieron a la misma especie, sino que eran una misma población, algo no muy frecuente en paleoantropología. Se cree que los cuerpos fueron colocados deliberadamente allí por sus congéneres.

-Un lagarto de Brasil da nuevas pistas sobre la evolución de su grupo: una nueva especie de lagarto fósil, bautizada como Gueragama sulamericana,  es la primera del grupo conocido como acrodonta (cuyos dientes se fusionan en la parte superior de sus mandíbulas) hallada en América del Sur, lo que sugiere que los dos grupos de lagartos antiguos existentes del Viejo y Nuevo Mundo se distribuyeron por todo el planeta antes de la ruptura definitiva de Pangea. Gueragama habitó en los afloramientos rocosos de un desierto del Cretácico Tardío de Brasil hace aproximadamente 80 millones de años.

-Descubren fósiles de delfín de río en Panamá: El examen de fósiles de Panamá ha llevado a científicos del Smithsonian al descubrimiento de un nuevo género y especie de delfín de río que vivió hace unos seis millones de años. Se trata del Isthminia panamensis. El espécimen completo pudo haber medido más de tres metros. Hoy en día, sólo hay cuatro especies de delfines de río y estos fósiles pueden ayudar a entender la transición de habitar en agua salada a agua dulce.

-Un antiguo escorpión marino de dos metros de longitud: Una variedad desconocida de escorpión marino, que podría haber alcanzado los dos metros de longitud, fue encontrado por paleontólogos en Iowa (Estados Unidos) y ha recibido el nombre de Pentecopterus decorahensis. Hasta ahora, es el más antiguo hallado, ya que tiene cerca de 460 millones de años de edad, por lo que es diez millones de años más antiguo que el registro anterior del grupo de los euriptéridos. Este depredador tenía las extremidades traseras están cubiertas de pelos densos.

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-Resucitan un virus prehistórico: Un virus gigante hallado en perfecto estado de conservación en territorios helados de Siberia (Rusia) ha despertado de su letargo de 30.000 años tras ser introducido en una ameba por un grupo de científicos franceses. Mollivirus sibericum mató a la ameba en pocas horas. Posee más de 500 genes y tiene una cáscara oblonga de 0,6 micras de longitud. Ya son cuatro las familias de virus gigantes identificadas desde 2003 en los suelos permanentemente helados o permafrost. Ahora preocupa el calentamiento global, que podría dejar al descubierto nuevos virus de hace miles de años.

Se cumplen 20 años del descubrimiento del rex mejor conservado

Este mes se cumplen 25 años del descubrimiento de Sue, el Tyrannosaurus rex mejor conservado del mundo. Se trata del rex más grande y más completo que existe hasta la fecha, y fue descubierto por casualidad en agosto del año 1990.

La buscadora de fósiles Sue Hendrickson se encontraba eN aquél entonces excavando en Dakota. Mientras esperaba a que reparasen un problema de neumáticos en su vehículo para marcharse, se alejó de la zona  por una pendiente cercana y allí fue donde hizo el descubrimiento que ella misma tilda como el “más importante de su vida”. Cuando reconoció huesos del muslo de un gran saurio carnívoro, supo ver que estaba ante uno de los grandes momentos de la historia paleontológica.

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Al regresar el equipo inmediatamente comenzaron a excavar durante dos semanas y apareció ante sus ojos un rex que conservaba el 90% de sus huesos fosilizados. Fue apodado “Sue” en honor a la paleontóloga.

Hubo entonces ciertos problemas en torno a la propiedad de aquél hallazgo, que llevó al ranchero de la zona y al gobierno hasta los tribunales en una disputa que duró casi siete años. Finalmente, el ranchero fue proclamado dueño legal de los restos que estaban bajo su propiedad, y decidió venderlos en subasta pública en octubre de 1997. El Museo Field de Historia Natural en Chicago, Illinois adquirió el ejemplar por 8,4 millones de dólares, la suma más grande jamás pagada por un fósil de dinosaurio.

Durante dos años el fósil estuvo reparándose y limpiándose y por fin pudo exponerse el 17 de mayo del año 2000. El extraordinario rex mide 12,8 metros de largo.

El Hadrosaurio era la presa favorita en Coahuila, México

La región sureste de Coahuila ha comenzado a mostrar los tesoros paleontológicos que tenía escondidos. Ha sido el equipo de paleontólogos del Museo de Desierto que trabajaba en General Cepeda, en el rico yacimiento paleontológico de las Águilas, quien ha hallado unos extraordinarios fósiles de dinosaurio. Los fósiles reconstruyen una historia de violencia producida durante el período Cretácico, al final de la era de los dinosaurios.

Los restos muestran a un hadrosaurido con marcas de mordida hechas por los dientes frontales y laterales de un dinosaurio carnívoro. “Evidencia como ésta la tenemos en tres piezas.” Señala Héctor Rivera Silva, paleontólogo del Museo del Desierto. “La más grande es un vértebra con marcas de mordida muy claras, una muy redonda y conforme va avanzando se va haciendo mucho más alargada”.

Queda por determinar si la especie del atacante es ya conocida o nueva. Todo apunta a que las marcas fueron hechas por un tyrannosaurido, pero se sabe que en Coahuila habitaron cuatro especies distintas y para precisar con exactitud habrá que explorar de nuevo el lugar en busca de más restos.

Esta no es la primera vez que en la región se encuentran restos de ataques contra hadrosaurios. En 2007 en Ocampo se encontraron mordidas de cocodrilo, y años después otro hadrosaurio fue mordido por un carnívoro aún sin identificar. Parece que los dinosaurios de pico de pato, muy habituales en la zona, fueron presa favorita de los depredadores mesozoicos.