Descubierto el dinosaurio más extravagante del mundo

Ilustración por Jorge A. González.

De nuevo, las tierras argentinas aportan a la paleontología una especie de dinosaurio única en el mundo. Pero esta vez, el fósil no destaca por ser uno de los más pesados del planeta, como solíamos estar acostumbrados, o por ser uno de los primeros atribuidos a un dinosaurio. Esta vez, lo más llamativo del hallazgo son las espinas en el cuello y espalda del animal, que apuntan hacia delante, en una clara postura intimidatoria, defensiva y exhibicionista.

Los restos fueron hallados por un equipo de paleontólogos de varias instituciones, entre las que se encuentran el CONICET y la Universidad Maimónides. El estudio se ha realizado a partir de un cráneo casi completo con algunos dientes y las llamativas espinas.

Bajadasaurus pronuspinax, que hace referencia al lugar del hallazgo y a las espinas dobladas hacia delante, fue un saurópodo dicraeosaurido que vivió hace unos 140 millones de años. Analizando el cráneo y los dientes, el equipo sugiere que comía plantas bajas, en lugar de plantas situadas en lo alto de los árboles. Gracias a la ubicación de los ojos, cerca del techo del cráneo, podría vigilar a sus depredadores mientras pastaba. Sus espinas se habrían desarrollado precisamente, y en consonancia con su modo de alimentarse, para proteger su cuerpo, que quedaba indefenso durante la ingesta. Así lo defienden los autores del estudio, que añaden que «podrían haber estado protegidas por una vaina de queratina corneal similar a lo que se observa en los cuernos de muchos mamíferos». No obstante, su función todavía es un misterio, pudiendo haber servido también como termorreguladoras de la temperatura o como depósitos de grasa. El debate en torno a la función o funciones de las espinas sigue muy vivo, y harán falta pruebas de paleontología experimental para conocer la fortaleza real de estas estructuras.

El estudio, dirigido por Pablo A. Gallina de la Universidad Maimónides, promete ser uno de los más importantes de este año. Ha sido publicado en Scientific Reports.

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